Un equipo de investigación chino ha conseguido un avance importante en la aplicación aeronáutica del bambú, desarrollando con éxito el primer vehículo aéreo no tripulado (UAV) compuesto de bambú con alta proporción de material vegetal , que completó múltiples vuelos de prueba en agosto de 2026.

Tecnología principal: durante más de cuatro años, el equipo resolvió el reto derivado de las «características de gradiente de densidad escalonada» del bambú. Mediante la construcción de modelos de datos y la actualización de equipos, lograron la utilización precisa y escalonada de partes anteriormente descartadas —como la capa verde del bambú y la corteza del bambú—, transformándolas en materias primas de grado aeronáutico.

Ventajas de rendimiento: el UAV presenta una envergadura superior a los 2,5 metros y un peso de tan solo 7 kg, con una velocidad de crucero superior a 100 km/h. Su costo de materiales equivale únicamente a un cuarto el del fibra de carbono, al tiempo que reduce el peso en más del 20 %. Además, el material es biodegradable, lo que ofrece una solución ecológica y de bajo costo para la economía de baja altitud.